En el marco del mes de la Mujer, la Defensoría del Pueblo de Paraná, a través de la Defensoría de los Derechos de las Personas Mayores, participó del homenaje a referentes del trabajo solidario y compromiso social de la ciudad, y propuso especialmente a dos vecinas que se destacan por su trayectoria y vocación de servicio.
La actividad fue organizada por la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad y contó con una decena de homenajeadas de distintos puntos de la ciudad. También tuvo un espacio especial dedicado a Laly Mainardi, quien fue vestuarista de reconocida trayectoria y responsable de la Sastrería Teatral de la Municipalidad de Paraná.
Desde la Defensoría de los Derechos de las Personas Mayores de Paraná, a cargo de Marcia López, se promovieron los nombres de Irma `Beba’ Marzo, integrante de la Sociedad Vicentina del Hogar de Ancianas San Vicente de Paul, y Graciela Wedertz, impulsora del grupo de vecinas Corazones Valientes del Centro de Salud Selig Goldin. Ambas fueron consideradas un ejemplo de personas mayores y referentes que dedican sus vidas al ejercicio de una vocación de servicio.
La ceremonia se realizó en el Centro Cultural Juan L. Ortiz con una importante presencia de público. Asistieron funcionarios municipales y concejales. Marcia López estuvo acompañada por el Defensor del Pueblo, Lisandro Amavet, en la entrega de los reconocimientos.
Beba Marzo tiene 88 años y desde hace más de veinte integra la Sociedad de Damas Vicentina del Hogar de Ancianas San Vicente de Paul. Es la menor de diez hermanos y dice que siempre fue un desvelo pensar en “los viejos” que no tenían quién los cuide o dónde ir. Así, explica Beba su dedicación y amor por las ancianas que se alojan en el Hogar, para que tengan un lugar acorde y un pasar cuidado, basado –dice- en el cariño y el respeto. Beba, a la par, atendió un comercio y siempre mantuvo viva su “vocación por hacer el bien y ayudar al prójimo”.
El homenaje a Beba se extiende a la labor incansable de las mujeres que integran la Sociedad de Damas Vicentinas conformada en Paraná en 1895, como una entidad civil de bien público y sin fines de lucro, y con gran vigencia en la actualidad.
Graciela Wedertz tiene 73 años y fue maestra de jardín de infantes. Se destaca su trayectoria, compromiso social y rol comunitario como mujer referente en el ámbito de las personas mayores. Se integró al espacio destinado a personas mayores del Centro de Salud Selig Goldin, ubicado en calle Laurencena, donde se desarrollaron actividades físicas dirigidas, estimulación cognitiva, propuestas culturales y recreativas, consolidando un ámbito de encuentro y fortalecimiento comunitario.
A partir de esta propuesta, se conformó un grupo – hoy con 42 integrantes- que se organizó, gracias a la convocatoria y espíritu solidario de Graciela, y se autodenominó “Corazones Valientes” por la fortaleza, unión y vitalidad de sus integrantes.
Actualmente, el grupo constituye mucho más que un espacio de encuentro recreativo: es una comunidad organizada que promueve el aprendizaje continuo, la participación en talleres y cursos, la inserción en ámbitos académicos y el ejercicio pleno de la ciudadanía activa en la adultez mayor.