La Defensoría del Pueblo de Paraná cuenta con un Registro de Mediadores Comunitarios Voluntarios que reúne a 88 integrantes que realizan las mediaciones comunitarias en los casi 500 casos de conflictos que llegan por año a la institución.

Los mediadores comunitarios siguen un plan de capacitación anual que brinda la Defensoría con el fin de optimizar la calidad del servicio que se brinda a la comunidad de manera gratuita.
En vista de ese programa de actualización permanente, este miércoles se realizó el II Taller de Reflexión del Registro 2026, bajo el título “Desentrañando las emociones ocultas en los conflictos comunitarios”, y contó con unos 50 asistentes.

La docente Gabriela Dietz, mediadora comunitaria especialista en coaching ontológico y programación neurolingüística, estuvo a cargo del encuentro en el que se ahondó en “la dimensión invisible del conflicto”, en los mandatos, preconceptos y prejuicios que giran en torno de los problemas entre vecinos.
El tema propuesto generó preguntas, intercambios de experiencias y trabajo en grupos, en un clima de cercanía y entusiasmo.

“La mediación cumple un rol fundamental en la resolución de los conflictos comunitarios. Lo vemos a diario en los distintos casos de inconvenientes entre vecinos que llegan a la Defensoría y que nuestros mediadores atienden con tanta vocación, solvencia y responsabilidad”, dijo el Defensor del Pueblo, Lisandro Amavet, al saludar y presentarse ante los asistentes. Seguidamente agradeció el compromiso del grupo por “la labor ad honorem que realizan en favor del bien común de la ciudadanía”.
En el cierre de la actividad, que se realizó en la Sala Mayo, participó la Intendenta Rosario Romero, quien destacó la tarea que realizan los mediadores comunitarios en base al diálogo y al encuentro, valorando la mediación como herramienta para la convivencia. Para finalizar, agradeció la valiosa labor que desarrollan por la comunidad.

