En el marco del objetivo esencial de la institución de atender las necesidades de los vecinos, prioritariamente aquellas que den cuenta de situaciones de vulnerabilidad, el Defensor del Pueblo Adjunto de Paraná, Fernando Veiga, acudió al barrio Rocamora ante la problemática de una familia que habita la zona.
Acompañado por la asesora legal de la institución, abogada Eliana Fazzari, y la coordinadora de Relaciones con la Comunidad del área de Control Urbano Municipal, Bernardita Ciarroca, se trasladó hasta el domicilio de una familia que carece del servicio de agua potable y atraviesa una situación delicada de salud. En el lugar, tomaron contacto con miembros de la familia y también con vecinos de viviendas contiguas, quienes detallaron los inconvenientes que padecen referidos al suministro de agua, en su carácter de inquilinos.
El Defensor y la funcionaria municipal registraron la situación y, en un trabajo conjunto, se abocan a buscar una solución al problema con el fin de resguardar los derechos de las personas afectadas.
“Desde la Defensoría del Pueblo de Paraná se observa con preocupación la situación planteada por una ciudadana y su familia del barrio Rocamora que, en un contexto de vulnerabilidad y atravesando problemas de salud, no cuenta con acceso al servicio de agua potable. El acceso al agua constituye un derecho humano esencial para garantizar condiciones de vida dignas. En este sentido, la institución continuará articulando con las áreas competentes del Estado para promover una pronta solución, priorizando la protección de los derechos de las personas afectadas y el acceso efectivo a servicios básicos”, expresó el Defensor Adjunto.
Por su parte, la asesora legal comentó que se conversó con las personas involucradas en la situación y se “los invitó a acudir al Centro de Mediación de la Defensoría del Pueblo, como espacio de diálogo que permite restablecer la comunicación entre los vecinos, esencial para plantear una mejor convivencia”.